domingo, 30 de enero de 2011

Juan Arias : Periodista y Escritor

JUAN ARIAS Autor de "La Magdalena, el último..."
“La Iglesia tenía que haber insistido más en que Jesús era humano”
Texto y fotos: Cristina Ruiz Fernández
Juan Arias ha visitado recientemente Madrid para presentar su nuevo ensayo, “La Magdalena, el último tabú del cristianismo”. Más allá de modas o de leyendas, el periodista ha profundizado en los Evangelios, en los textos apócrifos y en la gran cantidad de bibliografía que existe sobre la mujer que más cerca estuvo de Jesús en su vida adulta. Desterrar mitos y dignificar la figura de la misteriosa mujer de Magdala es la ardua tarea a la que se ha enfrentado Arias en su libro.


Pregunta.- ¿Qué le llevó a interesarse por la figura de María Magdalena?
Respuesta.- Yo realicé estudios bíblicos, estudié teología, estudié lenguas semíticas, me interesa muchísimo siempre la religión, la vida de Jesús, la vida de María... Mi idea es ir a los personajes que están en los Evangelios y en la Biblia. Ir a las raíces, a ver lo que se sabe y lo que no se sabe. Porque a veces se mezcla mucho la Historia con la fantasía, y es delicado porque no estamos tratando con personajes, sino con personas que han originado una fe.

“El hecho de que Jesús se apareciera a las mujeres antes que a nadie, es indiscutible”
P.- ¿Qué importancia tiene "la misteriosa mujer de Magdala", como la llama en su libro?
R.- Creo que una figura importantísima y fundamental en el principio del cristianismo, que representaba el elemento femenino, fue María Magdalena. Un personaje que no solamente ha sido manipulado sino que fue cambiado, ahí ha habido un cambio de personaje. Se puede decir también que el Jesús que se representa hoy es muy distinto del personaje histórico, pero es que la Magdalena fue un cambio total. La famosa prostituta no era ella, estamos ante una anomalía impresionante. Eso es mayor motivo aún para profundizar en la historia de esta mujer de la que se sabe poquísimo, como se sabe poquísimo de Jesús.

P.- ¿Cómo cree que sería la Iglesia de hoy si no se hubiera marginado la figura de la Magdalena?
R.- Sería muy diferente, al revés de lo que es hoy: la única institución en la que la mujer todavía no tiene un protagonismo dentro de la jerarquía. La mujer tendría un protagonismo especial, hubiese sido una de las religiones que se habrían anticipado a los tiempos, porque nació ya con un protagonismo femenino. Las religiones normalmente nacen con un protagonismo masculino, pero Jesús al morir joven deja concretamente su herencia a las mujeres y eso para los cristianos católicos es indiscutible. El hecho de que Él se aparece a ellas antes que a nadie no hay quien lo pueda discutir. La Magdalena fue el primer testigo, la escogida.

P.- ¿Cree que es posible que cambie la situación en la Iglesia y que la mujer llegue a tener una posición de igualdad en la jerarquía?
R.- Yo creo que en la medida en que se siga avanzando en los estudios bíblicos y que la teología siga adelante, va a quedar claro que no va a haber más remedio. Los cambios en la Iglesia son lentos. Probablemente si en el cónclave hubiera ganado el cardenal Martini, que es un gran biblista, que estudia, que lee los originales, probablemente habrían abierto ya un proceso para introducir a la mujer en la jerarquía. Ahora va a ser más difícil.

P.- ¿Tiene esperanza de que pueda darse ese cambio?
R.- Yo creo que estos procesos son lentos, pero lo que irá empujando son los estudios bíblicos y llegará un momento en que sea inevitable. Creo que el movimiento va a ser ese, porque ahora hay muchas mujeres teólogas y ellas lógicamente están analizando estas figuras. A medida que eso avance va a ir cambiando la Iglesia.

P.- Usted, que ha sido sacerdote y actualmente vive una vida en pareja, ¿cree que el celibato debería dejar de ser obligatorio?
R.- Pues claro que sí. Por qué tiene que ser obligatorio, si partimos del hechocasi cierto de que, por lo menos, todos los apóstoles estaban casados. Los primeros siglos a los obispos lo que se les pedía es que tuvieran una sola mujer. Sabemos perfectamente que el celibato no tiene ningún fundamento... pues que sea libre. Quien lo quiera, ¡claro! Cuántos científicos hay que no se casan porque quieren dedicarse al trabajo. El anuncio del cristianismo nace de personas casadas, no nace como religión de célibes.

“Cada vez hay más teólogas, a medida
que avancen en sus estudios irá
cambiando la Iglesia”
P.- ¿Qué diferencias ha encontrado entre la iglesia brasileña y la española?
R.- Muchas. La iglesia brasileña está mucho más cerca de lo social. Son mucho más abiertos y más comprometidos. Con excepciones también, hay obispos muy conservadores, pero en Brasil incluso los más conservadores son abiertos porque están viendo una realidad tan cruel, tan clara y tan evidente de pobreza que hasta el más conservador, en lo social se abre.

P.- ¿Qué entiende usted por humanizar?
R.- Cuando yo hablo de humanización lo primero que me viene a la cabeza es la figura de Jesús, porque, a fuerza de hacerlo divino se han olvidado de que era un hombre. Entonces la gente, incluso los menos creyentes, no lo ven tan divino, piensan que no les sirve así. Se tenía que haber insistido más en que Jesús era humano y en que tenía, menos el pecado, todo igual a los hombres. Tenía sus pasiones, tenía sus iras, tenías sus cosas, todas las pasiones humanas.

P.- ¿Cree que es necesaria una humanización de la Iglesia?
R.- ¡Ah, claro! Y más que una humanización, una desburocratización, una despolitización y una cierta desacralización de la Iglesia oficial, que está tan lejos de la gente. ¿Qué le puede decir un representante de la Iglesia, que les puede decir del Evangelio a los pobres cristianos, con todas esas joyas? Todo eso tendría que humanizarse, para estar cerca de la humanidad... Y la humanidad verdadera está en el que sufre, en los olvidados, en los que no tienen voz.
Un autor polifacético
Un autor polifacético Juan Arias (Arbolea, Almería, 1932) tiene la valentía de decir las cosas que son obvias, pero que todo el mundo intenta acallar. Este periodista lleva recorrido tras de sí un largo camino, primero como sacerdote –lo que le permitió realizar estudios de Teología, Filosofía y Psicología– y luego como comunicador social. Corresponsal del diario El País durante años en Italia y el Vaticano, actualmente desarrolla esta misma labor en Brasil, donde vive con su esposa en este caminar. El trabajo de periodista lo combina desde hace años con la literatura y ha escrito numerosos libros, tanto de temática religiosa (“El Dios en quien no creo”, “Jesús, ese gran desconocido”, etc.), como en torno a distintas figuras de la cultura (“José Saramago: el amor posible”, “Paulo Coelho: el peregrino de Compostela”, etc.).
Discípula predilecta
En los últimos años las novedades editoriales más o menos novelescas sobre la figura de María Magdalena han poblado los estantes de las librerías.

Sin embargo, Juan Arias nos propone en su último libro un análisis exhaustivo y firmemente sentado en los Evangelios y los textos apócrifos.

El periodista presenta en sus páginas a María Magdalena como discípula predilecta de Jesús. Una mujer culta y fuerte, muy lejos de aquella prostituta con la que se la confundió históricamente.

La mujer de Magdala habría sido, según Juan Arias, una pieza clave en el origen del cristianismo; no tanto por haber sido la hipotética esposa de Cristo, tema en el que también se profundiza en el libro, sino sobre todo por ser aquella a quien “Jesús, que desde la óptica cristiana es Dios, tomó la decisión de aparecerse antes que a nadie, para anunciar su resurrección y mandarla a decírselo a los demás”.



Juan Arias
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Juan Arias, periodista, filólogo, escritor y exsacerdote nacido en Arboleas, Almería (España) en 1932.
[editar] Biografía

Realizó estudios universitarios de teología, filosofía, psicología, filología y lenguas semíticas en la Universidad de Roma.

Fue corresponsal de El País en Roma y el Vaticano durante 14 años, donde cubrió entre otros eventos el Concilio Vaticano II. Acompañó a Juan Pablo II por todo el globo, escribiendo la crónica de sus viajes.

Actualmente, y desde hace años, es corresponsal en Brasil. Se ha ocupado además de las relaciones de dicho diario con las universidades y ha realizado tareas de defensor del lector. Ha sido asimismo responsable de Babelia, el suplemento cultural del periódico.

Es miembro del comité científico del Istituto Europeo di Design. Recibió la Cruz de Oficial de la Orden del Mérito Civil por el conjunto de su obra como periodista y escritor.

En 1985, fue galardonado con el Premio Castiglione di Sicilia (premio concedido por el ayuntamiento de esa ciudad siciliana y de gran prestigio en Italia) al mejor corresponsal extranjero y el Premio a la Cultura del gobierno italiano.

En su trabajo como filólogo, destaca su descubrimiento en la Biblioteca Vaticana el único códice existente escrito en el dialecto arameo que supuestamente habló Jesús de Nazaret, buscado desde hacía siglos.
[editar] Obra

Se inició en la escritura por consejo de José Saramago, gran amigo suyo. Es autor de varios libros que se han traducido a diferentes idiomas:

* El Dios en quien no creo
* Jesús, ese gran desconocido
* María, esa gran desconocida
* Las galletas profanadas de mi madre
* El Dios del papa Woytila
* Un Dios para el 2000
* Paulo Coelho: el peregrino de Compostela
* La Biblia y sus secretos
* La Magdalena (Editorial Aguilar, 2005)
* La felicidad invisible. La espiritualidad como camino para acceder a ella (Maeva, 2007)
* Proyecto Esperanza (Editorial Aguilar, 2008)

Ha estado casado en dos ocasiones.

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