Autores Favoritos

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Javier Barraycoa: "Cataluña es una de las formas más hermosas de hispanidad"

Javier Barraycoa: "Cataluña es una de las formas más hermosas de hispanidad"


El Director de Estudios de Ciencias Políticas de la Universidad Abat Oliba CEU de Barcelona, Javier Barraycoa Martínez, trató hoy de desmontar algunos mitos del nacionalismo catalán así como de recuperar la "naturaleza hispana" de Cataluña.
"Cataluña no solamente es hispana sino que es una de las formas más hermosas de hispanidad", ha dicho Javier Barraycoa durante la presentación en un hotel de Madrid de su nuevo libro "Cataluña Hispana", acto en el que la mesa del orador estaba cubierta por la bandera catalana.
El profesor, nacido en Barcelona y que ha reconocido no ser historiador, recorrió durante la presentación diversos momentos de la historia de España que, en su opinión, "nace en el tercer Concilio de Toledo" mientras que "la palabra catalán aparece en el siglo XII".
Barraycoa ha quitado importancia a la acusación de "autoritarios" hacia los castellanos ya que "por ejemplo, la Inquisición la inventamos los catalanes", en referencia a San Raimundo de Peñafort que introdujo la Inquisición en el entonces Reino de Aragón.
Asimismo ha leído varios fragmentos de "gozos", canciones populares catalanas, en los que se hacen elogios a España y ha afirmado que la letra del himno de España fue creada por Eduardo Marquina, catalán y perteneciente a los granaderos, la "guardia pretoriana" del Rey que estaba "formada por nobles catalanes".
"Los catalanes siempre han participado del proyecto hispánico y con mucho entusiasmo", ha defendido el sociólogo y politólogo que ha dicho que "el romanticismo rompe el alma catalana" con la reconfiguración de la idea de San Jordi o del Monasterio de Montserrat que habría dependido de monjes de Valladolid.
Publicado por Jacobo en 21:47 No hay comentarios:
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest

Javier Barraycoa CATALUÑA HISPANA

“EL NACIONALISMO HA DESCATALANIZADO CATALUÑA”, DICE BARRAYCOA.

“El nacionalismo ha descatalanizado Cataluña”, dice Barraycoa.

el 30 NOVIEMBRE, 2013 • ( 1 )

Porque la ha divorciado de su historia.

Libro
En la mañana del sábado 30 de noviembre se ha presentado en el hotel Atenea de Barcelona el libroCataluña hispana, del profesor Javier Barraycoa.
Más de 200 personas han aplaudido en ambiente festivo la intervención del sociólogo, cuyo libro ha sido presentado en por el editor de LibrosLibres, Álex Rosal, y el analista político Juan Carlos Girauta. Ha conducido el acto el juristaJorge Buxadé.
Barraycoa ha repasado la historia de Cataluña y su hilo conductor: la vocación española de los catalanes, que el nacionalismo ha escamoteado mediante la manipulación de la verdadera historia de Cataluña. El autor ha probado su tesis recordando algunos de los episodios históricos que recoge enCataluña hispana: el viaje de San Pablo a Hispania (Tarragona),  la participación masiva de los catalanes en la Reconquista, la restauración de Montserrat por los monjes castellanos del abad Cisneros, o la intervención catalana en las Alpujarras y en Flandes.
Libro Barraycoa
“El nacionalismo -dice el sociólogo- no sólo esconde la españolidad de la historia catalana, sino que pasa directamente de 1714 a 1931, porque es una época de especial eclosión españolista en Cataluña”. Es el tiempo en que losMatiners se levantan contra Francia “per servir el rei d’Espanya”, un catalán da letra al himno nacional y la mitad de la Legión está compuesta por voluntarios de Barcelona.
En definitiva, “el catalanismo ha descatalanizado Cataluña porque la ha divorciado de su historia”. “Es necesario -ha dicho el autor- redescubrir las raíces históricas que adultera y deforma el nacionalismo. Sin raíces sobreviene la esterilidad y nada puede dar fruto. Cataluña será hispana o no será nada”, ha concluidoBarraycoa.
Publicado por Jacobo en 21:46 No hay comentarios:
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest

Alfredo Díez, experto en coaching y autor de 'Nunca te rindas'

Alfredo Díez, experto en coaching y autor de 'Nunca te rindas'

   
 
Entrevista a Alfredo Díez, experto en coaching

“La persona víctima siempre quiere tener razón, mientras que la protagonista lo que pretende es tener resultados”

Alfredo Díez, director de la escuela de liderazgo ADEN Barcelona y profesor de la Universidad de Barcelona, la Universidad de Lérida y la Universidad Pompeu Fabra, acaba de publicar ‘Nunca te rindas’, un libro con el que pretende ayudar a las personas a desarrollar la ‘personalidad protagonista’ que todos llevamos dentro.
Este experto en liderazgo y coaching, explica que debemos eliminar el modelo de comportamiento automático de ser victimista, en el que culpamos de nuestros problemas y errores a los demás, y carecemos de la posibilidad de decidir, y sustituirlo por una actitud protagonista, en la que ‘el cien por cien de mis resultados dependen de mí mismo’.
Y, para ello, nos propone un método de entrenamiento para adquirir y cultivar las habilidades -autonomía, optimismo, proactividad, flexibilidad, responsabilidad, compromiso y resiliencia- que nos permitirán convertirnos en los protagonistas de nuestra vida, asumir retos, enfrentarnos a las dificultades, y conseguir nuestros objetivos.
Entrevista realizada por Eva Salabert
¿Que puede aportar ‘Nunca te rindas’ a las personas que ahora mismo viven agobiadas por las consecuencias de la crisis?
Mi ilusión es que el libro sea un mensaje, una voz de esperanza en estos tiempos duros que estamos viviendo en España, y que pueda ser utilizado por la gente como un manual de trabajo personal. La idea del libro es poder colaborar y ser, más que nada, un despertador de optimismo, para que las personas que lo están pasando mal puedan ver en él un método factible que les permita superar los obstáculos que ahora se encuentran y ser proactivos frente a ellos, logrando así sus objetivos. La crisis lo que hace es volcar un manto de pesimismo sobre las personas y las organizaciones, y la idea es desactivar ese pesimismo con un método que las personas puedan implementar de cara a conseguir sus objetivos. Está bien decir que vamos a salir de la crisis, que es posible, y mantener la visión para salir de ella, pero el tema es cómo. Y el cómo está explicado en el proceso que propongo en el libro.
¿Se puede definir entonces como un libro de autoayuda?
Es un libro de autoayuda en tanto en cuanto la persona que debe ayudarse es uno mismo, porque lo que planteo es que uno mismo tiene que ser su propio entrenador. Para pasar de víctima a protagonista, la persona que lee el libro tiene que hacer el trabajo. Y todo depende del compromiso que tenga con sus objetivos. Si el compromiso es solamente ‘bueno, voy a intentarlo’ es posible que no lo logre. Si el compromiso con sus objetivos, con sus resultados y con el éxito, es un compromiso verdadero, al cien por cien, es muy posible que logre sus objetivos fácilmente. Todo está dejado al arbitrio de la persona que decide leer el libro y, o bien verlo tan solo como un pasatiempo, o bien estructurar su contenido para usarlo en su vida como un manual, y como una referencia de auto-entrenamiento para lograr sus objetivos.
En el libro describe ‘la personalidad del protagonista’ y ofrece pautas para desarrollarla. Lo primero es saber si nos comportamos como víctimas o como protagonistas. ¿Cuáles son las principales características que distinguen a una persona que adopta el rol de víctima de otra que escoge el papel de protagonista?
“Como la actitud –victimista o protagonista– es algo heredado, algo cultural y automático, el inconsciente del adulto actúa hoy en base a mensajes negativos y críticos recibidos durante la infancia”
En la vida diaria nos enfrentamos a múltiples desafíos, y solemos afrontarlos desde un modelo automático, inconsciente, heredado, y cultural. Es el modelo de comportamiento automático de ser victimista, en donde yo tengo cero poder de decidir, y siempre terceras personas son culpables de los no resultados, ya sea mi jefe, mi pareja, el gobierno, la economía… La postura protagonista es otra mirada de la realidad, más proactiva, donde el cien por cien de mis resultados dependen de mí mismo, y me pongo yo en primera persona: ‘yo soy el responsable’ de cada uno de mis resultados. El victimista, en cambio, habla de ellos: ‘ellos son los que no me permiten ser feliz’. Se trata de una diferencia significativa, muy simple, pero muy potente en los efectos que produce, de tal manera que la persona víctima habla de culpa cuando el protagonista habla de responsabilidad. La persona víctima siempre quiere tener razón, mientras que la protagonista lo que pretende es tener resultados.
Usted explica que para tener una personalidad protagonista es necesario adquirir y entrenar una serie de habilidades -autonomía, optimismo, proactividad, flexibilidad, responsabilidad, compromiso y resiliencia-, ¿cree que se podrían inculcar estos conceptos a los niños desde pequeños como una parte de su educación?
Ojalá llegue el día en donde habilidades, comportamientos o actitudes protagonistas puedan formar parte del proyecto educativo de los colegios, porque ahí es donde haríamos un gran bien. Enseñar a la persona a ser autónoma, flexible, positiva, proactiva, responsable, comprometida y resiliente, y otras muchas habilidades que se podrían nombrar dentro de este ‘vaso medio lleno’. Como la actitud –victimista o protagonista– es algo heredado, algo cultural y automático, el inconsciente del adulto actúa hoy en base a mensajes negativos y críticos recibidos durante lainfancia. Algo normal, porque antes nuestros padres y nuestros abuelos no sabían de esa forma de programar neurolingüísticamente nuestro cerebro. Pero hoy, con los avances en la gestión de personas de los que disponemos, y las posibilidades en el desarrollo del talento, podemos entender que todo lo que estamos ‘mamando’ de niños va a formar nuestro modelo mental de adultos, y nos va a permitir ser exitosos o ser fracasados, en el sentido de estar criticando y evaluando, en vez de estar actuando para obtener resultados.
Hace unos años, una universidad americana sacó un informe donde establecía que en una familia tipo hay 14 mensajes negativos, pesimistas y de crítica, por cada mensaje positivo y de reconocimiento. Por lo tanto, estamos 14 a 1. Y los niños se crían en ambientes en donde el pesimismo, el victimismo, y la crítica están vigentes, por lo tanto, cuando son mayores tienen un modelo mental, un formato de visión, en donde solo ven críticas, justificaciones y excusas por no lograr sus objetivos, y se manejan en base a un lenguaje negativo. Mientras que en los hogares donde han podido educarse con mensajes positivos, proactivos y optimistas, esas personas tienen una visión de la realidad mucho más potente que las educadas en ambientes victimistas.
Muchas veces nos dejamos llevar por las emociones, lo que usted denomina forma de actuar o personalidad reactiva, y esto nos impulsa a cometer errores ¿se puede aprender a gestionar las emociones?
“Ser reactivo supone nublar mi mente con las emociones, y no tener la tranquilidad intelectual y espiritual para decir a otras personas lo que siento, lo que pienso, y lo que quiero de un modo respetuoso”
Sí, de hecho, la expresión ‘control emocional’ no me gusta mucho, porque hace referencia a que hay que limitar, y lo que hay que hacer con las emociones nunca es controlarlas, lo que supone taparlas, sino que las emociones se gestionan, igual que un río se canaliza para que vaya por diversos cauces. Las emociones hay que gestionarlas siendo asertivo, una habilidad muy difícil de conseguir, porque se trata de mantener un equilibrio entre la agresividad y la pasividad, y comunicar lo que una persona quiere, siente o desea, de un modomaduro, cercano, reflexivo y respetuoso. Y eso es muy difícil porque las tensiones nos hacen perder la posibilidad de ser asertivos.
Las emociones se desbordan en el ser humano, y lo convierten en una persona reactiva. Ser reactivo supone nublar mi mente con las emociones, y no tener la tranquilidad intelectual y espiritual para decir a otras personas lo que siento, lo que pienso, y lo que quiero de un modo respetuoso. Si no soy capaz de gestionar mis emociones, o bien soy agresivo y digo radicalmente lo que pienso sin preocuparme por el otro, o soy pasivo y me quedo con esa necesidad de comunicación insatisfecha, por contener las emociones dentro de mí, lo que también me produce un gran daño que es enfermarme; y ahí surgen las enfermedades psicosomáticas, por no saber comunicar lo que las personas desean, quieren o piensan de un modo respetuoso, reflexivo y maduro.
Hay mucha gente que prefiere lo malo conocido a lo bueno por conocer, ¿por qué cree que las personas, en general, somos tan reacias a los cambios y nos cuesta tanto modificar estas pautas heredadas?
“Antes era una pareja, una casa, un trabajo para toda la vida… y en la actualidad está cambiando todo y hay que reinventarse, hay que salir de la ‘zona de confort’ y adquirir nuevos paradigmas”
Precisamente por esta estructura mental del ser humano que se aferra a lo conocido, a la ‘zona de confort’. Pero hoy en día el mundo cambia vertiginosamente, y la ‘zona de confort’ está desapareciendo; por eso vivimos en una sociedad en crisis de identidad, porque la ‘zona de confort’, que antes teníamos clara, hoy está desdibujada. Antes era una pareja, una casa, un trabajo para toda la vida… y en la actualidad está cambiando todo y hay que reinventarse, hay que salir de la ‘zona de confort’ y adquirir nuevos paradigmas. La gente que sabe construir paradigmas está sorprendiéndose y aprendiendo cosas nuevas constantemente, porque la única ventaja competitiva que tienen las personas y las organizaciones es continuar aprendiendo y, en el caso de las empresas, aprender mucho más rápido que sus competidores. Ese es el paradigma nuevo, el paradigma del aprendizaje continuo, mientras que el paradigma viejo es ‘me quedo con lo que sé, me quedo con mi know-how y lo abrazo’.
Pero es muy posible que ese know-how el día de mañana esté obsoleto, y por eso surgen el coaching, la programación neurolingüística, la física cuántica… Son todas disciplinas para fomentar el éxito personal, que eran desconocidas hasta hace unos pocos años, y las empresas poco a poco las están incorporando en sus desarrollos de formación directiva, porque entienden que es la única forma de equilibrar el dominio técnico con un buen dominio humano.
Precisamente usted es experto en coaching, ¿puede explicar en que consiste el coaching? ¿Sirve en todos los aspectos de la vida: laboral, académico, relaciones personales…?
El coaching como disciplina consiste en desarrollar y expandir el potencial de las personas a partir de una metodología, a partir de un diálogo socrático, de una guía en el camino, ya que cada individuo tiene la capacidad de sacar mucho más de sí mismo; lo importante es que tenga la posibilidad de tener una persona que lo entrene, que le haga desarrollar su parte técnica y su parte humana al extremo.
Esta disciplina se puede aplicar a las personas, llevándolas a lograr sus objetivos, y se aplica también en las empresas, con la intención de ayudar al manager, al directivo, a que le haga coaching a sus empleados. Eso significa que ese directivo tenga no solo la capacidad de desarrollar su propio potencial, sino que pueda mejorar el potencial de sus subordinados.
Como el coaching sirve para mejorar el desempeño de la persona, se puede emplear en todos los ámbitos de la vida, no solo en el profesional; por ejemplo, en una relación de pareja se puede hacer un proceso de coaching para detectar cuáles son los problemas interpersonales que existen. Mejora el rendimiento cualquiera que sea este. Es una disciplina muy amplia.
¿Es la edad un obstáculo para cambiar de actitud ante la vida o, por el contrario, la experiencia de lo vivido puede ayudar a saber lo que uno realmente quiere conseguir y en qué se ha equivocado?
“Somos los constructores y generadores de nuestra propia personalidad, y ninguna información genética podría hacerlo por nosotros”
Las personas mayores, como decía, tienen paradigmas bastante estructurados internamente. Lo ideal es ayudar a las personas a romper esos paradigmas y a crear otros nuevos pero, a mayor edad, más difícil es trabajar esos estereotipos porque están tan arraigados, son tan culturales y tan automáticos, que a la gente le cuesta mucho más salir de su ‘zona de confort’.
Para mí también es más fácil trabajar con un chico joven y estudiar sus paradigmas, discutirlos y reformularlos, y hacer un buen trabajo de programación neurolingüística, que trabajar con directivos de 50 años, o con un jubilado de 70, que me dice ‘Alfredo, a esta altura ya ¿qué voy a cambiar? Sin embargo, mientras Freud decía que éramos de una determinada manera, y eso no se podía cambiar, su discípulo Jung vino a decir: nosotros podemos ser de una manera, pero nuestra infancia no nos condiciona, no nos determina, sino que cuando uno va evolucionando, a partir de los trece o catorce años, se desarrolla la personalidad y uno puede ser la persona que quiere y desea ser.
Ese cambio entre Freud y Jung es muy positivo, porque hoy las personas pueden construirse de modo autónomo, y pueden decidir quién quieren ser. Las metodologías del coaching, la programación neurolingüística y la inteligencia emocional nos permiten hacer un buen diseño personal y aplicarlo a nuestra propia realidad. Nosotros somos los constructores y generadores de nuestra propia personalidad, y ninguna información genética podría hacerlo por nosotros.
Publicado por Jacobo en 7:23 No hay comentarios:
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest

domingo, 24 de noviembre de 2013

Dostoievski sale del subsuelo

LIBROS

Dostoievski sale del subsuelo

Ilustración Jorge González
Hace 2 horasToni MONTESINOS. 
"Soy un hombre enfermo... Soy un hombre despechado. Soy un hombre antipático." Así da comienzo una de las obras más singulares de Fiódor Dostoievski, escrita en unas circunstancias tormentosas, cuando su mujer estaba a punto de morirse y él tenía una relación con una joven de la que se arrepentía. Eso precisamente, el remordimiento y la duda, es lo que se palpa en las "Memorias del subsuelo", un texto dividido en dos secciones: la primera, un monólogo de un ex funcionario de cuarenta años –"el hombre subterráneo"– que narra su drama personal, como veíamos, desde la primera palabra, y una segunda en forma de diálogo en la que el protagonista pone en práctica, por así decirlo, las reflexiones que ha ido desgranando.
En la "Advertencia preliminar", el autor ruso dijo que estos "apuntes", como los llamó, eran "ficticios", y expresaba así su propósito: "Yo he querido retratar ante el público con más nitidez de lo habitual a un personaje de nuestro pasado reciente, representativo de la generación que aún pervive". Dicho personaje va a analizar lo que ve y siente en su entorno inmediato con una desmesurada sensación de desgarro y profundidad filosófica. La obra se publicó en 1864, en una etapa que, como indica uno de sus traductores, Juan López-Morillas, significa un preámbulo de una fase caracterizada por las "novelas de ideas" (como las llamó el propio Dostoievski): nada menos que "Crimen y castigo", "Los demonios", "El idiota" y "Los hermanos Karamazov".
Novelones estos que contrastan con esta obra breve que ahora la editorial Sexto Piso recupera por medio de la vieja traducción de Rafael Cansinos Assens, y que está acompañada de las ilustraciones de Jorge González; dos alicientes más al mayúsculo de sentir la voz de aquel escritor sufriente que dictaminó, con su álter ego: "Y finalmente, señores, lo mejor es no hacer nada. ¡Lo mejor es una inercia consciente! Así, pues, ¡viva el subsuelo!"

Inicio del libro

I

Soy un hombre enfermo... Soy malo. No tengo nada de simpático. Creo estar enfermo del hígado, aunque, después de todo, no entiendo de eso ni sé, a punto fijo, dónde tengo el mal. No me cuido ni nunca me he cuidado, por más que profeso estimación a la medicina y a los médicos, pues soy sumamente supersticioso, cuando menos lo bastante para tener fe en la medicina. (Mi ilustración me permitiría no ser supersticioso, y, sin embargo, lo soy...). No, caballero; si no me cuido es por pura maldad; eso es. ¿Acaso no puede usted comprenderlo? Pues bien, caballero, lo entiendo yo, y basta. Sin duda no acertaría yo a explicarle a quién perjudico en este caso con mi maldad. Me hago perfecta cuenta de que, no cuidándome, no perjudico a nadie, ni siquiera a los médicos; mejor que nadie en el mundo, sé que sólo a mí mismo me hago daño. No importa; si no me cuido es por malicia. ¿Que tengo enfermo el hígado? ¡Pues que reviente!
Hace mucho tiempo, unos veinte años, que voy tirando así, y ya tengo cuarenta. Pertenecí en otro tiempo a la burocracia, mas ya la dejé. Resultaba un empleado muy refunfuñón y grosero, y me complacía en ser así, porque ya que no aceptaba frascos de vino, necesitaba alguna otra compensación. (Este chiste no tiene nada de notable, pero no he de tacharlo. Al escribirlo, creía que habría de parecer muy ingenioso, y ahora advierto que sólo es una necia fanfarronada, por lo cual no lo borro). ¿Que alguien llegaba a mi mesa en demanda de datos? Pues al punto le enseñaba los dientes y experimentaba un placer inefable cuando lograba, lo que era frecuente, cansar al visitante. Eran, por lo general, personas tímidas; ni que decir tiene: me necesitaban. Pero entre los pisaverdes había un oficialete al que no podía tragar. Se obstinaba en arrastrar el sable con un ruido insufrible. Yo le hice la guerra durante dieciocho meses seguidos, al cabo de los cuales concluí por vencerlo: desistió de hacer ruido. Pero todo eso son recuerdos de mi juventud. Sin embargo, ¿sabe usted, señor mío, en qué consistía principalmente mi maldad? Pues en la circunstancia especialmente abominable de que a cada momento y después de cada intemperancia tenía que confesarme a mí mismo, avergonzado, que no sólo no era tan malo como me creía, sino que ni siquiera sentía cólera, que me las echaba de espantajo sólo por vía de distracción. Cuando parecía más furioso, la más leve atención, una taza de té, hubiera sido bastante para apaciguarme. Este pensamiento me enternecía, aunque luego, y por espacio de meses, me rechinasen por ello los dientes y perdiese el sueño de puro enojado conmigo mismo. Así era yo.
Pero, hace un momento, al decir que resultaba un mal empleado, me acusaba falsamente. Mentía por malicia. No; me distraía embromando a aquella gente, así al oficial como a los otros. En realidad, nunca hubiera podido ser malo. Descubría constantemente en mí un sinnúmero de encontrados elementos. Los sentía hervir en mí, consciente de que siempre habían bullido en mi interior y podían desahogarse. Mas yo no lo consentía; no los dejaba obrar, no quería que saliesen al exterior. ¡Me torturaban hasta la vergüenza; me hubiesen hecho padecer de alferecías, y ya tenía bastante! ¡Ah, ya lo creo que tenía bastante! ¿Acaso imagináis, señores míos, que siento alguna contrición, que pretendo disculparme de algo? Seguro estoy de que tal creéis; pues os doy mi palabra de que me río de todo eso.
No sólo no acerté a volverme malo, sino que tampoco logré llegar a ser nada; ni malo ni bueno, ni infame ni honrado, ni héroe ni pigmeo. Ahora termino mis días en mi rincón, con ese maligno y vano consuelo de que un hombre inteligente no puede lograr abrirse camino y que sólo los necios lo consiguen. Sí, caballeros; el hombre del siglo XIX está moralmente obligado a ser una nulidad; porque el hombre de carácter, el hombre de acción, es, por lo general, de cortos alcances. Tal es el resultado de una experiencia de cuarenta años. Tengo ya cuarenta años, y cuarenta años son toda la vida; son la edad que casi todo el mundo confiesa. ¡Vivir más sería indecoroso, despreciable, inmoral! ¿Quién podría vivir más de cuarenta años? Responded sincera, honradamente. ¡Yo os lo diré: los necios o los malvados! Se lo diré a la cara a todos los viejos, a todos esos ancianos venerables, a todos esos vejetes bienolientes de cabellos de plata. Se lo diré a todo el mundo, y tengo derecho a decirlo, porque yo he de vivir hasta los sesenta. ¡Viviré hasta los setenta! ¡Viviré hasta los ochenta años!... ¡Aguardad! ¡Dejadme tomar alientos!...
Seguramente habréis creído, señores míos, que pretendía haceros reír, y también en eso os engañáis. Estoy lejos de tener tan buen humor como creéis, o acaso como creísteis. Aparte todo, si tanta palabrería os causa empacho (y presumo que así es) y me preguntáis lo que soy a punto fijo, os responderé que soy empleado de octava clase. Si entré en la burocracia fue tan sólo para ganarme el pan, y únicamente por eso. Así que, cuando el año pasado, un pariente lejano me dejó en su testamento seis mil rublos, me apresuré a pedir el retiro y a instalarme en mi rincón. Ya antes de eso vivía en mi rincón; pero ahora estoy instalado en él. Mi cuarto es feo, antipático, y está situado en el extremo de la población. Mi criada es una lugareña, ya trancona, de una idiotez rayana en la perversidad y que despide un tufillo nada grato. Me dicen que el clima de Petersburgo no me sienta bien, y que la vida es harto cara para lo exiguo de mis rentas. Lo sé, mejor que todos esos prudentes consejeros tan llenos de experiencia, mejor que todos esos sabihondos que menean la cabeza dándose importancia; pero sigo viviendo en Petersburgo, y nunca saldré de ella. No la abandonaré, porque..., ¡eh!, es de todo punto indiferente que la deje o no.
Y, después de todo, para un hombre que se estime, ¿qué tema de conversación es más agradable?
Respuesta: él mismo.
Bueno; pues de mí mismo voy a hablar.

«Memorias del subsuelo»

Autor: Fiódor Dostoievski
Editorial: Sexto Piso
Páginas: 176
Precio: 18 euros
Publicado por Jacobo en 11:29 No hay comentarios:
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest

martes, 5 de noviembre de 2013

Alice Munro, una mujer premio Nobel

http://www.youtube.com/v/N6O_dfCQc8Y?autohide=1&version=3&autoplay=1&autohide=1&attribution_tag=rWiARDzjoFjN8ck0rqqD7Q&feature=share&showinfo=1
Publicado por Jacobo en 2:32 No hay comentarios:
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest

Alice Munro

Hablar de Alice Munro va casi siempre unido a ciertos cánones. Primero el halago: es una de la mejores narradoras del mundo, al menos en lengua inglesa. Cierto, pocos se atreven a cuestionarlo.
Segundo, un hecho: el tratamiento que da a las mujeres protagonistas de sus textos es especial. Partiendo de un perfil aparentemente rutinario es capaz de converirlas en seres especiales tras una situación o escena que resulta ser el detonante transformador. Tercero, el contexto: Canadá, su región natal, el ámbito rural, su familia, incluso su biografía siempre componen el marco de circunstancias de sus textos. Partiendo de estos cánones sencillos su literatura se sublima con cada nueva obra. Mi vida querida es su última joya.
Todos los cuentos de Mi Vida querida rebosan ingenio, oficio, literatura y humanidad por los cuatro costados. Sus personajes superan la ficción y se adentran en la realidad norteamericana pura y dura, nace, viven, sufren y mueren con naturalidad, sin escorzos, aspavientos ni complejas artimañas, sin emociones intensas incluso sin apego por los lazos sanguíneos.
Una mujer con poliomielitis que acepta el soborno “anónimo” al que su amante la somete, una madre que inesperadamente abandona  a su hija en un compartimento de un tren para acostarse con un actor que acaba de conocer, una niña que permite que su hermana se ahogue en el lago mientras ella espera sentada en la puerta de casa que sus padres terminen de hacer el amor, la extraña situación que acontece a una joven cuyos padres han viajado a Ghana para colaborar mientras ella se queda con sus tíos fundamentalistas cristianos, etc, así hasta diez cuentos más; las últimas cuatro piezas que son algo más especial.
«Las cuatro últimas piezas de este libro no son exactamente cuentos. Forman una unidad distinta, que es autobiográfica de sentimiento, aunque a veces no llegue a serlo del todo. Creo que es lo primero y lo último -y lo más íntimo- de cuanto tengo que decir sobre mi propia vida». Así describe la misma autora la parte final de su obra. Y es que Alice Munro se basa en textos, cartas y anécdotas de su familia entre los cuales elige un hilo, una escena, un comentario y construye con su inventiva la historia que lo ocasiona, creando imágenes, conversaciones y personajes que la completan. Esa ingeniosa construcción unida a un poderoso dominio del lenguaje y el particular alejamiento de los sentimientos de sus personajes completan un formato que repetido una y mil veces triunfa. No se pierdan este magnífico libro de relatos, aún si no les gustan los cuentos ni son habituales de ellos garantizamos que Mi vida querida les cautivará.
Publicado por Jacobo en 2:18 No hay comentarios:
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest

domingo, 20 de octubre de 2013

Josep PLA y Casadevall

Hijo de una familia de modestos propietarios rurales, el mayor de cuatro hermanos, estudió el bachillerato en la ciudad de Gerona, donde estuvo internado desde 1909 en el Colegio de los Maristas. El último curso (1912-13) se examinó por libre porque fue expulsado del internado. En 1913 se matriculó en Ciencias en la Universidad de Barcelona e inició estudios de Medicina, pero en mitad de curso cambió de idea y se matriculó en Derecho sin demasiado entusiasmo, con la idea de convertirse en notario.
Instalado en pensiones y apasionado por la lectura y la observación desde muy joven, el vacío que percibía en la vida universitaria no le privó de adaptarse a otro ambiente que canalizaría su desorientación intelectual de juventud: la Peña del Ateneo barcelonés, con la biblioteca y sobre todo la tertulia diaria que allí tenía lugar con personajes como Josep M. de Sagarra, Eugeni d'Ors o Francesc Pujols. De esta época juvenil proviene su admiración por Pío Baroja —una referencia constante para su generación— y la influencia de Alexandre Plana, amigo y maestro de juventud, al que atribuyó nada menos que su decisión de alejarse del amaneramiento noucentista y apostar definitivamente por "una literatura para todo el mundo" basada en «la inteligibilidad, la claridad y la sencillez», ideas que serían su divisa estilística a lo largo de su carrera literaria.
Publicado por Jacobo en 0:09 No hay comentarios:
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Entradas más recientes Entradas antiguas Inicio
Suscribirse a: Entradas (Atom)

NeoCounter

Seguidores

Archivo del blog

  • ▼  2016 (18)
    • ▼  abril (8)
      • Cervantes, la revolución literaria de un genio en ...
      • "Técnicas de relajación", Blanca Mas Hesse
      • ELS AMORS D'HIPÒLIT I DE L'EMPERADRIU Tirant lo Blanc
      • Mario Vargas LLOSA sobre Tirant lo Blanc y el Amor
      • Ramón LLULL 1233-1316 El Gran Autor de la Literatu...
      • Manuel Valdes Millar Psiquiatría Biologica
      • Marshall Goldsmith Disparadores
      • Czeslaw Milosz CAPTIVE MIND
    • ►  febrero (5)
    • ►  enero (5)
  • ►  2015 (113)
    • ►  diciembre (7)
    • ►  noviembre (2)
    • ►  octubre (3)
    • ►  agosto (17)
    • ►  julio (14)
    • ►  junio (34)
    • ►  marzo (4)
    • ►  febrero (10)
    • ►  enero (22)
  • ►  2014 (79)
    • ►  diciembre (31)
    • ►  noviembre (7)
    • ►  octubre (3)
    • ►  septiembre (2)
    • ►  agosto (9)
    • ►  julio (7)
    • ►  mayo (3)
    • ►  abril (11)
    • ►  marzo (5)
    • ►  febrero (1)
  • ►  2013 (166)
    • ►  diciembre (7)
    • ►  noviembre (3)
    • ►  octubre (1)
    • ►  agosto (13)
    • ►  julio (1)
    • ►  junio (3)
    • ►  mayo (16)
    • ►  abril (15)
    • ►  marzo (49)
    • ►  febrero (48)
    • ►  enero (10)
  • ►  2012 (279)
    • ►  diciembre (10)
    • ►  noviembre (29)
    • ►  octubre (1)
    • ►  septiembre (19)
    • ►  agosto (17)
    • ►  julio (18)
    • ►  junio (33)
    • ►  mayo (22)
    • ►  abril (26)
    • ►  marzo (20)
    • ►  febrero (43)
    • ►  enero (41)
  • ►  2011 (1152)
    • ►  diciembre (152)
    • ►  noviembre (203)
    • ►  octubre (194)
    • ►  septiembre (73)
    • ►  agosto (81)
    • ►  julio (93)
    • ►  junio (225)
    • ►  mayo (71)
    • ►  abril (10)
    • ►  marzo (11)
    • ►  febrero (10)
    • ►  enero (29)
  • ►  2010 (309)
    • ►  diciembre (72)
    • ►  noviembre (41)
    • ►  octubre (71)
    • ►  septiembre (18)
    • ►  agosto (73)
    • ►  julio (34)

Datos personales

Mi foto
Jacobo
Soy Autonomo
Ver todo mi perfil
Tema Etéreo. Con la tecnología de Blogger.